
El mismo día que me enteré del embarazo llamé al ginecólogo para pedir cita. Fui ilusionada pensando que vería algo en el eco. Pues no, como tenía 5 semanas no me hicieron eco, el doctor me dijo que cuando cumpliera 7 semanas lo veríamos... Pero para aprovechar, me dictó la lista de prohibiciones: no puedes comer cerdo, cordero, mariscos, chocolate, cafeína sólo dos veces al día, bebidas gaseosas poco y sacándole el gas, nada de pastelería industrial, nada crudo... ufff, que lo que me quedaba era pollo a la plancha y poco más.
Esperar esas dos semanas fue una angustia. Es que con sólo una prueba de embarazo y con tan poquitas semanas no se siente nada, no sabes si el bebé está bien o no... Pero bueno, llegó el día y lo vi...

¡Fue amor a primera vista! Tan pequeñito, con ese corazoncito latiendo fuerte... una belleza.

Cuando cumplimos 12 semanas (3 meses) le envié este eco (izq.) a mis amigas y familiares, para que conocieran la noticia. Fue súper emocionante.

En el eco de la semana 16 estábamos en Caracas, fui a mi ginecólogo y esperaba que nos dijeran el sexo. En todas las imágenes parecía niño, menos en una, por eso me recomendó esperar a la semana 20.
En esta semana nos confirmaron que era un niño, ¡yo ya lo sabía! y ya tenía hasta el nombre: David. Edu no estaba convencido, de hecho, no le gustaba el nombre, pero de tanto insistir y repetírselo, ¡lo convencí!
En la semana 27 hicimos el Eco 4D (tres dimensiones + movimiento). Fue alucinante, se veía muy claramente y hasta nos hizo un puchero, como si iba a llorar, ¡qué lindo mi chiquito!
Les adjunto algunas imágenes de ese eco.



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